VAMOS A CONTAR PALITOS TRALARÁ...
A. Otero
Se presenta una de esas salidas complicadas ante el equipo de Pablo VI de la ciudad de los panaderos (Alcalá de Guadaira). La hora del partido (9.45 A.M.) obliga a nuestra expedición a madrugar en exceso y los ánimos estaban en un estado de "fuera de juego". No hacía frío pero la sensación previa al encuentro era de cierta frialdad. Sensaciones que se diluyen una vez que el balón comienza a rodar sobre el artificial visitante.
DOCE AMIGOS prestos y de nuevo en el banquillo Juan Galván al mando de la nave rojinegra, ante la situación laboral de nuestro técnico Moriana. Los diez primeros minutos fueron de tanteo e igualdad. Con un Pablo VI muy bien plantado y con las ideas muy claras, que pasaban ( esta vez sí ) por jugar al fútbol, por bajar el balón y disfrutar del juego de ataque y de la disciplina defensiva. Nuestro guardameta aborta dos ocasiones fruto de la constancia de los rivales y en el minuto 11 Raúl, de vaselina sobre la salida del portero pone el 0 a 1 en el marcador. Los nervios acaban apareciendo, el juego pasa de ser vistoso a disfrazarse de estudiados hábitos por parte de ambos planteles, todo permitido por un arbitraje bastante pobre, pero que perjudicaba o beneficiaba por igual a ambos contrincantes y que no ayudaba al desarrollo del encuentro. Le faltó diálogo y permitió que con el paso de los minutos los jugadores de ambos equipos se percatasen de que pocas cosas eran sancionables, y con ello, el juego se endurece por ambas partes; tanto es así que se calienta la grada y se vuelven locos los minutos en detrimento del fútbol de los primeros minutos. Así y todo Marcos en perfecta jugada de toque manda el balón al poste; y antes del descanso el poste recibió dos lanzamientos más por parte de Valderrama y Vergara. Demasiada mala suerte.
En la segunda mitad, nuestros chicos en el primer minuto pudieron adelantarse en el marcador pero de nuevo el palo se encarga de dejarnos con la ventaja mínima que teníamos, y de nuevo en un corne directo al larguero, y más tarde otro tiro al palo. No era normal lo que nos estaba pasando, es de esas veces que tú te desesperas y acabas pensando ese tópico de "verás tú que llegan ellos una vez y ... " así fue. Descuido de la defensa aprovechado por la velocidad de su extremo derecho que alcanza la línea de fondo para soltar un latigazo que se cuela entre Fran y el palo. Minuto 19 de la segunda mitad y el marcador en tablas. Demasiado castigo ante la mala suerte de cara al gol, aunque a decir verdad el Pablo VI es el equipo que a día de hoy mejor ha planteado la estrategia y quien más ha sabido jugarnos al fútbol. Quedaba poco tiempo y lo peor es que todavía tuvimos que volver a encontrarnos con el palito en el minuto 31 a tiro de Gonzaga. Esto es desesperante. Los padres no podíamos creer lo que pasaba. El empate planeaba sobre nuestras posibilidades ya como mal menor, tenebrosos de que un contraataque rival nos volviese a hundir en la incomprensión del fútbol. Pero los nuestros no saben hacer otra cosa. Los padres desde fuera dábamos el marcador por bueno visto lo visto y tras ver a un gran rival en frente; ellos en cambio apuran el reloj. Minuto 34 falta al borde de nuestra área, se lanza a todo el equipo al área rival. Balón por los aires, despeje de un rival: corne. Mira el árbitro el reloj, estima que se lance el saque de esquina. Gonzaga pone el balón con rapidez y se presta a detener el tiempo sobre nuestras retinas. Todos arriba. Balón al segundo palo (otra vez el palo), los nuestros mueven ficha dentro del área de modo estudiado y aparece la testa del capi para arrojar el balón dentro de la portería rival. Euforia compartida con los padres que se encontraban justo en ese maldito palo, que esta vez no tuvo más remedio que besar el cuero antes de dejarlo pasar a su lado. Uno a dos. Y lo que es el fútbol. Tiempo cumplido y saca Pablo VI del centro del campo. Lo hacen de tiro directo sobre Fran y el balón da por primera vez en nuestro larguero. Madre mía que bonito es el fútbol. Los palos juegan y lo mejor de todo es que te pueden sacar de tus casillas pero también te pueden ayudar a creer que Dios es del Cense.
Jubilo en el vestuario tras el cordial saludo ante unos chavales del Pablo VI que estuvieron de sobresaliente, con un equipo técnico de sobresaliente y con una atención al rival de Matrícula de Honor. Gracias Pablo VI y a seguir en esa senda del buen hacer deportivo.
La próxima semana en casa el sábado a la una de la tarde.
Como imagen del encuentro me quedo con: "los padres del plantel, todos unidos al equipo, abrazados y eufóricos cuando se celebra el gol con ellos ... los nenes saben que vosotros - padres, madres, abuelos ... - con vuestro deseo y corazón apartasteis el palo esos centímetros que hacía falta para que el balón entre, en forma de entrega a la causa de común denominador llamada fútbol". Yo te daré, te daré una cosa ...
A. Otero
Se presenta una de esas salidas complicadas ante el equipo de Pablo VI de la ciudad de los panaderos (Alcalá de Guadaira). La hora del partido (9.45 A.M.) obliga a nuestra expedición a madrugar en exceso y los ánimos estaban en un estado de "fuera de juego". No hacía frío pero la sensación previa al encuentro era de cierta frialdad. Sensaciones que se diluyen una vez que el balón comienza a rodar sobre el artificial visitante.
DOCE AMIGOS prestos y de nuevo en el banquillo Juan Galván al mando de la nave rojinegra, ante la situación laboral de nuestro técnico Moriana. Los diez primeros minutos fueron de tanteo e igualdad. Con un Pablo VI muy bien plantado y con las ideas muy claras, que pasaban ( esta vez sí ) por jugar al fútbol, por bajar el balón y disfrutar del juego de ataque y de la disciplina defensiva. Nuestro guardameta aborta dos ocasiones fruto de la constancia de los rivales y en el minuto 11 Raúl, de vaselina sobre la salida del portero pone el 0 a 1 en el marcador. Los nervios acaban apareciendo, el juego pasa de ser vistoso a disfrazarse de estudiados hábitos por parte de ambos planteles, todo permitido por un arbitraje bastante pobre, pero que perjudicaba o beneficiaba por igual a ambos contrincantes y que no ayudaba al desarrollo del encuentro. Le faltó diálogo y permitió que con el paso de los minutos los jugadores de ambos equipos se percatasen de que pocas cosas eran sancionables, y con ello, el juego se endurece por ambas partes; tanto es así que se calienta la grada y se vuelven locos los minutos en detrimento del fútbol de los primeros minutos. Así y todo Marcos en perfecta jugada de toque manda el balón al poste; y antes del descanso el poste recibió dos lanzamientos más por parte de Valderrama y Vergara. Demasiada mala suerte.
En la segunda mitad, nuestros chicos en el primer minuto pudieron adelantarse en el marcador pero de nuevo el palo se encarga de dejarnos con la ventaja mínima que teníamos, y de nuevo en un corne directo al larguero, y más tarde otro tiro al palo. No era normal lo que nos estaba pasando, es de esas veces que tú te desesperas y acabas pensando ese tópico de "verás tú que llegan ellos una vez y ... " así fue. Descuido de la defensa aprovechado por la velocidad de su extremo derecho que alcanza la línea de fondo para soltar un latigazo que se cuela entre Fran y el palo. Minuto 19 de la segunda mitad y el marcador en tablas. Demasiado castigo ante la mala suerte de cara al gol, aunque a decir verdad el Pablo VI es el equipo que a día de hoy mejor ha planteado la estrategia y quien más ha sabido jugarnos al fútbol. Quedaba poco tiempo y lo peor es que todavía tuvimos que volver a encontrarnos con el palito en el minuto 31 a tiro de Gonzaga. Esto es desesperante. Los padres no podíamos creer lo que pasaba. El empate planeaba sobre nuestras posibilidades ya como mal menor, tenebrosos de que un contraataque rival nos volviese a hundir en la incomprensión del fútbol. Pero los nuestros no saben hacer otra cosa. Los padres desde fuera dábamos el marcador por bueno visto lo visto y tras ver a un gran rival en frente; ellos en cambio apuran el reloj. Minuto 34 falta al borde de nuestra área, se lanza a todo el equipo al área rival. Balón por los aires, despeje de un rival: corne. Mira el árbitro el reloj, estima que se lance el saque de esquina. Gonzaga pone el balón con rapidez y se presta a detener el tiempo sobre nuestras retinas. Todos arriba. Balón al segundo palo (otra vez el palo), los nuestros mueven ficha dentro del área de modo estudiado y aparece la testa del capi para arrojar el balón dentro de la portería rival. Euforia compartida con los padres que se encontraban justo en ese maldito palo, que esta vez no tuvo más remedio que besar el cuero antes de dejarlo pasar a su lado. Uno a dos. Y lo que es el fútbol. Tiempo cumplido y saca Pablo VI del centro del campo. Lo hacen de tiro directo sobre Fran y el balón da por primera vez en nuestro larguero. Madre mía que bonito es el fútbol. Los palos juegan y lo mejor de todo es que te pueden sacar de tus casillas pero también te pueden ayudar a creer que Dios es del Cense.
Jubilo en el vestuario tras el cordial saludo ante unos chavales del Pablo VI que estuvieron de sobresaliente, con un equipo técnico de sobresaliente y con una atención al rival de Matrícula de Honor. Gracias Pablo VI y a seguir en esa senda del buen hacer deportivo.
La próxima semana en casa el sábado a la una de la tarde.
Como imagen del encuentro me quedo con: "los padres del plantel, todos unidos al equipo, abrazados y eufóricos cuando se celebra el gol con ellos ... los nenes saben que vosotros - padres, madres, abuelos ... - con vuestro deseo y corazón apartasteis el palo esos centímetros que hacía falta para que el balón entre, en forma de entrega a la causa de común denominador llamada fútbol". Yo te daré, te daré una cosa ...
